La tos ferina está en aumento: cómo detectarla y detenerla
La tos ferina está en aumento: cómo detectarla y detenerla
Los casos de tos ferina, o pertussis, están aumentando en los Estados Unidos. Aunque las vacunas han mantenido esta enfermedad bajo control durante décadas, las tendencias recientes muestran un resurgimiento. En Utah, los casos han pasado de 132 en 2022 a más de 300 en 2025. A nivel nacional, las cifras se han disparado de 7000 en 2023 a más de 35,000 en 2024. Desde la pandemia de COVID-19, ha aumentado la reticencia a vacunarse y, con ella, los casos de enfermedades prevenibles como la tos ferina.
RECONOCER LOS SÍNTOMAS Y LAS ETAPAS
La tos ferina es una infección respiratoria muy contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. La bacteria dificulta la eliminación de la mucosidad y la saliva.
Los síntomas de la tos ferina suelen presentarse en tres etapas:
- Catarral. Aparecen síntomas de un resfriado leve, como secreción nasal clara, tos seca y, por lo general, sin fiebre.
- Paroxística. Después de una o dos semanas, la tos empeora y se convierte en ataques severos, que a veces provocan vómitos o un sonido característico al respirar. La tos puede durar de dos a ocho semanas.
- Convalescente. La tos se vuelve menos severa, pero sigue siendo frecuente y puede prolongarse durante varias semanas o meses.
Las personas pueden ser contagiosas durante semanas. La tos ferina es más contagiosa durante las primeras semanas de la enfermedad.
“En esas primeras semanas, puede parecer un resfriado en el que no se tiene mucha congestión”, afirma la doctora Elizabeth R. Smith, pediatra de University of Utah Health. “No suelen ser los síntomas que vemos habitualmente con los virus”.
La tos ferina solo afecta a los seres humanos y se transmite a través de las gotículas respiratorias: al toser, estornudar o incluso al tocar superficies contaminadas.
“A menudo parece solo una tos, y uno espera a que pase”, dice Smith. “Desgraciadamente, si se trata de tos ferina, está propagando esas gotículas respiratorias, que pueden infectar a personas que no están vacunadas”.
Busque atención médica si:
- Tiene una tos seca que empeora sin fiebre después de una semana.
- Ha estado expuesto a la tos ferina y no ha comenzado a tomar antibióticos.
LA VACUNACIÓN Y POR QUE ES IMPORTANTE
La mejor manera de protegerse contra la tos ferina es mediante la vacunación.
¿Qué tan eficaz es la vacuna?
La vacuna contra la tos ferina se combina con la difteria y el tétanos (DTaP para niños, Tdap para adolescentes y adultos). Respaldada por décadas de seguimiento a través de sistemas nacionales de notificación, la vacuna tiene una eficacia del 80-90 % y reduce significativamente la gravedad y las complicaciones. Las personas vacunadas que contraen la tos ferina suelen presentar síntomas más leves.
¿Es segura?
La vacuna tiene un excelente historial de seguridad. Los efectos secundarios comunes incluyen:
- Dolor
- Enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección
- Fiebre baja
Las reacciones graves, como las convulsiones relacionadas con la fiebre, son extremadamente raras. En general, los beneficios de la vacunación superan con creces los riesgos, especialmente en lo que respecta a la protección de los bebés y la reducción de complicaciones graves.
Calendario de vacunación recomendado:
- Bebés y niños: DTaP a los 2 meses, 4 meses, 6 meses, 12-15 meses, más un refuerzo antes de entrar al jardín de infancia.
- Adolescentes: Tdap a los 11-12 años.
- Adultos: Tdap cada 10 años.
- Embarazadas: Tdap durante cada embarazo.
Por qué las personas embarazadas deben vacunarse
Las personas embarazadas deben recibir la vacuna Tdap para ayudar a proteger a sus recién nacidos, que son los que corren mayor riesgo de padecer enfermedades graves y morir.
“Las madres que reciben la vacuna Tdap transmiten anticuerpos al bebé a través de la placenta”, explica Smith. “De esa forma, el bebé queda protegido”.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
El mayor peligro lo corren los bebés menores de seis meses, especialmente los menores de cuatro meses que aún no han completado la serie de vacunas. Estos bebés pueden necesitar hospitalización porque la tos ferina grave puede provocar pausas respiratorias, convulsiones, neumonía y, trágicamente, la muerte. La tasa de mortalidad de los bebés menores de seis meses es de aproximadamente el 1%, uno de cada 100.
TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN
Para determinar el diagnóstico de tos ferina, su médico le tomará una muestra de la nariz y la garganta para detectar la bacteria Bordetella pertussis.
Si la prueba da positivo, es esencial tomar antibióticos para el tratamiento, ya que se trata de una infección bacteriana.
Los antibióticos deben tomarse inmediatamente, independientemente del estado de vacunación. Las personas que han estado en contacto cercano con el paciente también suelen recibir antibióticos.
Si no está seguro de su estado de vacunación o nota algún síntoma, póngase en contacto con su proveedor de atención médica. Protegerse a sí mismo ayuda a proteger a los más vulnerables.