¿Acumulación de cera o infección de oído? Cómo distinguirlas
¿Acumulación de cera o infección de oído? Cómo distinguirlas
Las infecciones de oído y los tapones de cera de oído son problemas comunes, especialmente en los niños. Ambos pueden causar síntomas molestos, como dolor de oído, presión o pérdida de audición. Comprender los síntomas puede ayudarle a saber cuándo debe observar y esperar, y cuándo debe buscar atención médica.
¿Qué es la acumulación de cera de oído?
La cera de oído, o el cerumen, cumple una función protectora en el conducto auditivo. Ayuda a mantener los oídos libres de polvo y suciedad al atrapar las partículas e impedir que lleguen a las partes más profundas del oído, lo que contribuye a prevenir infecciones.
Sin embargo, en algunos casos la cera de oído puede acumularse y provocar una obstrucción conocida como tapón de cerumen. Aunque esta obstrucción puede afectar a cualquier persona, los casos más graves se presentan aproximadamente en el 10 % de los niños y el 5 % de los adultos.
¿Qué es una infección de oído?
Las infecciones de oído se producen cuando el oído se infecta con bacterias o virus. Las infecciones pueden desarrollarse en diferentes partes del oído:
- Las infecciones del oído externo se producen cuando se acumula humedad en el conducto auditivo (a menudo denominado “oído de nadador”).
- Las infecciones del oído medio son las más comunes y suelen aparecer tras haber padecido un virus o alergias.
- Las infecciones del oído interno son poco frecuentes y suelen estar causadas por virus.
“El diagnóstico de una infección de oído se basa en una buena exploración”, afirma e doctor Albert Park, otorrinolaringólogo pediátrico de University of Utah Health. “Utilizamos un dispositivo de aumento llamado otoscopio neumático para examinar el oído, crear un sello hermético y aplicar una presión muy suave para provocar el movimiento del tímpano. Un tímpano normal se moverá con una presión suave; un tímpano infectado no se moverá, lo que puede ayudar a mejorar el diagnóstico de las infecciones de oído”.
ómo distinguir la diferencia
Reconocer si los síntomas se deben a una acumulación de cerumen o a una infección puede ayudar a los pacientes a recibir la atención adecuada en el momento oportuno.
Es importante tener en cuenta que la acumulación de cera de oído no causa fiebre ni síntomas de infección de las vías respiratorias superiores. Si usted o su hijo han estado enfermos recientemente o están enfermos actualmente con los síntomas mencionados anteriormente, es un buen indicador de que puede haber una infección de oído y debe acudir al médico.
Cómo encontrar alivio para el dolor de oído
Si sospecha una infección de oído
Acuda a un profesional médico para que le haga una evaluación. Si necesita antibióticos, siga las instrucciones de la receta al pie de la letra. Tomar antibióticos cuando no los necesita puede provocar resistencia a los antibióticos.
“A veces vemos niños con fiebre cuyo dolor de oído es en realidad viral”, dice Park. “En esos casos, los antibióticos no sirven de nada”.
Si se confirma una infección de oído, la amoxicilina es un antibiótico que se receta con frecuencia y que es seguro y eficaz para reducir los síntomas y ayudar a que la infección se cure más rápidamente. Los niños que padecen infecciones de oído crónicas deben hablar con su pediatra sobre la posibilidad de someterse a una timpanostomía (tubos en los oídos), una intervención quirúrgica en la que se colocan pequeños tubos huecos en el tímpano para mejorar la ventilación.
Si sospecha acumulación de cerumen
Lo mejor es acudir a un profesional para tratar una obstrucción de cera en los oídos.
“Si un niño tiene una gran cantidad de cera, puedo recomendarle que utilice una mezcla de peróxido de hidrógeno y agua en casa para licuar el material y, a continuación, que vuelva para que se lo extraigamos”, dice Park. “A menudo, los remedios caseros no son muy eficaces. Si utiliza peróxido de hidrógeno de forma crónica, puede causar irritación en la piel, por lo que debe utilizarse con prudencia”.
Es importante cuidar adecuadamente los oídos. Evite introducir objetos en los oídos, como bastoncillos de algodón o velas para los oídos, ya que pueden empujar la obstrucción más hacia el interior del conducto auditivo.
En caso de duda, acuda a su médico de cabecera, pediatra o a un especialista general o pediátrico en otorrinolaringología (oído, nariz y garganta). Estos profesionales cuentan con las herramientas y la formación necesarias para determinar la causa de sus síntomas y tratarlos adecuadamente.