Proteja su salud evitando el síndrome de shock tóxico
Proteja su salud evitando el síndrome de shock tóxico
El síndrome de shock tóxico (SST) es una afección poco frecuente, pero grave y de evolución rápida, que requiere atención médica de urgencia. Se asocia con mayor frecuencia a dejar un tampón colocado durante demasiado tiempo, pero el SST puede afectar a cualquier persona, incluidas aquellas que no menstrúan.
“La razón por la que el SST se considera una urgencia es porque puede aparecer muy rápidamente”, afirma el doctor Howard Sharp, ginecólogo-obstetra de University of Utah Health. “Puede desencadenar una serie de acontecimientos en los que las pacientes se ponen muy enfermas muy rápidamente, y los órganos se dañan hasta tal punto que, en ocasiones, las pacientes deben ingresar en la unidad de cuidados intensivos y recibir asistencia respiratoria”.
¿Qué causa el síndrome de shock tóxico?
El tampón en sí mismo no provoca el síndrome de shock tóxico; son las bacterias las que lo provocan.
El SST se produce cuando ciertos tipos de bacterias, normalmente el Staphylococcus aureus o el estreptococo del grupo A, se multiplican y liberan toxinas. Cuando estas toxinas pasan al torrente sanguíneo, se produce el SST y los síntomas aparecen rápidamente.
El SST también puede desarrollarse con el uso de copas menstruales o compresas, aunque es menos frecuente.
El SST también se ha asociado con:
- Tampones nasales
- Infecciones tras el parto
- Infecciones de heridas quirúrgicas
- Infecciones cutáneas, quemaduras, cortes o picaduras de insectos
Las bacterias pueden penetrar en el organismo a través de estas heridas y provocar la aparición del síndrome de shock tóxico (SST).
“Cualquier tipo de lesión en los tejidos blandos que dañe la barrera cutánea puede provocar el síndrome de shock tóxico”, afirma Sharp.
Cómo reconocer las señales de alerta
El síndrome de shock tóxico no desaparece por sí solo. Es fundamental recibir tratamiento médico rápido para aumentar las posibilidades de un resultado favorable.
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina e incluyen:
- Fiebre alta
- Escalofríos y dolores corporales
- Náuseas o vómitos
- Diarrea
- Mareos o desmayos
- Confusión
- Tensión arterial baja
- Conjuntivitis en los ojos o la garganta
- Una erupción cutánea que parece pequeños puntos rojos
Si presenta alguno de estos síntomas, especialmente si sabe que se ha dejado un tampón puesto durante demasiado tiempo, o si recientemente se ha sometido a una intervención quirúrgica, ha dado a luz o ha sufrido una herida en la piel, diríjase inmediatamente al servicio de urgencias.
Sin tratamiento, el síndrome de shock tóxico puede provocar:
- Shock
- Fallo o daño orgánico
- Amputación de extremidades
- Fallecimiento
“Si un paciente ingresa en la unidad de cuidados intensivos, es posible que tengamos que administrarle lo que se conoce como vasopresores para mantener su presión arterial y garantizar el funcionamiento de los órganos internos, como el corazón, el hígado y los riñones”, explica Sharp. “Sin embargo, no siempre es posible garantizar el riego sanguíneo en las extremidades, y es entonces cuando los pacientes pueden perder dedos, brazos y piernas.”
Cómo reducir el riesgo
Aunque el síndrome de shock tóxico es poco frecuente, hay muchas formas de reducir el riesgo.
Consejos sobre higiene menstrual
- Elija el tampón de menor absorción que se adapte a sus necesidades.
- Siga las instrucciones proporcionadas sobre la frecuencia con la que debe cambiarlo (normalmente, cada cuatro u ocho horas).
- Elija un producto para la menstruación con menor riesgo de síndrome de shock tóxico (SST), como una compresa, para usar durante la noche o cuando sepa que es posible que no tenga oportunidad de cambiarlo durante largos periodos de tiempo.
- Lávese las manos antes y después de cambiar cualquier producto menstrual.
Protección de heridas y zonas quirúrgicas
- Mantenga todas las heridas limpias y cubiertas.
- Lávese las manos con frecuencia.
- Siga al pie de la letra todas las instrucciones posoperatorias.
- Esté atento a cualquier signo de infección, como dolor, enrojecimiento, hinchazón o supuración, y póngase en contacto con su profesional sanitario de inmediato.
El síndrome de shock tóxico (SST) es una enfermedad grave que pone en peligro la vida. Conocer sus causas, síntomas y formas de prevención puede ayudarle a mantenerse sano y a salvo.