Síntomas bipolares en los adolescents: Señales tempranas y diagnóstico
Síntomas bipolares en los adolescents: Señales tempranas y diagnóstico
Los adolescentes suelen experimentar altibajos emocionales, pero a veces su comportamiento se vuelve tan intenso o impredecible que los padres se preguntan: ¿Se trata de los cambios de humor normales de la adolescencia o de algo más grave, como el trastorno bipolar?
DIFERENCIAS ENTRE LOS CAMBIOS DE HUMOR EN LOS ADOLESCENTES Y EL TRASTORNO BIPOLAR
Los cambios de humor son habituales en los adolescentes, ya que están aprendiendo a gestionar sus emociones y a desarrollar formas eficaces de hacerlo. “Los adolescentes pueden experimentar cambios de humor y reacciones muy intensas”, afirma la doctora Kristin Francis, psiquiatra infantil y adolescente del Instituto de Salud Mental Huntsman. “A los padres les resulta difícil distinguir si se trata de un comportamiento típico de la adolescencia o de algo más grave”.
Una diferencia clave es determinar si los cambios de humor de su hijo adolescente son una respuesta a una situación específica y definible, como por ejemplo:
- Irritabilidad cuando se les pide que hagan tareas domésticas, que dejen el móvil o que dejen de jugar a videojuegos.
- Enojarse durante una discusión con los padres sobre las notas.
- Aislarse tras un conflicto con un amigo o con su pareja.
“Los cambios de estado de ánimo en el trastorno bipolar no suelen tener un desencadenante, a diferencia de los cambios de estado de ánimo que puede observar en su hijo adolescente a causa de factores estresantes en el colegio, las normas en casa o los conflictos con los padres”, afirma Francis.
¿Qué es el trastorno bipolar?
El trastorno bipolar (TB) es un trastorno de salud mental que se caracteriza por altibajos intensos (manía y depresión) en las emociones y la energía. Las personas que lo padecen también pueden manifestar pensamientos y comportamientos inusuales.
Aunque los médicos desconocen la causa exacta, entre los factores de riesgo se incluyen:
- Antecedentes familiares de trastorno bipolar u otros trastornos del estado de ánimo
- Acontecimientos vitales estresantes y traumas
Diferencias en la estructura y el funcionamiento del cerebro
Los síntomas pueden durar varios días o semanas y aparecer de forma repentina. A medida que el trastorno bipolar avanza, algunos adolescentes pueden sufrir psicosis, lo que les dificulta distinguir entre lo que es real y lo que no.
Francis afirma: “Los padres de un adolescente con trastorno bipolar suelen comentar: ‘Mi hijo no ha dormido. Habla de que ha encontrado una solución para obtener energía gratuita. Y se pasa toda la noche reorganizando los muebles de su habitación. No comprende que tiene que ir al colegio o cumplir con las expectativas en casa”.
SEÑALES DE ALERTA TEMPRANAS
Una de las primeras señales de alerta es una disminución significativa de las horas de sueño.
“No se trata simplemente de un adolescente que se queda despierto toda la noche y duerme todo el día”, afirma Francis. “Un adolescente con trastorno bipolar se queda despierto casi toda la noche y luego sigue con su día a día con normalidad”.
Otros síntomas comunes del trastorno bipolar son:
- Depresión: A menudo aparece por primera vez en la adolescencia temprana y está presente antes de que se produzca un episodio maníaco.
- Cambios en la conversación: Durante los episodios maníacos, pueden hablar rápido y pasar rápidamente de un tema a otro. No es fácil interrumpirlos, pero pueden perder bruscamente el hilo de sus pensamientos.
- Aumento de la energía: Una concentración repentina y excesiva en un nuevo proyecto puede ser un signo de un episodio maníaco.
- Irritabilidad: Aumento de la ira y la agresividad.
- Impulsividad: Actuar sin pensarlo detenidamente, adoptar comportamientos de riesgo e ignorar las limitaciones físicas.
- Hipersexualidad: Comportamiento más seductor y búsqueda de parejas sexuales.
RECIBIR UN DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO BIPOLAR
Aunque el trastorno bipolar puede aparecer a cualquier edad, se diagnostica con mayor frecuencia entre los 20 y los 30 años. Las investigaciones indican que el 1 % de los jóvenes de entre 14 y 18 años cumple los criterios. Sin embargo, los psiquiatras se muestran cautelosos a la hora de diagnosticar este trastorno en adolescentes por dos razones:
- Los síntomas pueden coincidir con los de otras afecciones. Las primeras señales pueden parecerse a las del TDAH, la depresión, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno disruptivo de desregulación emocional o el trastorno oposicionista desafiante.
- Los medicamentos tienen efectos secundarios importantes. Los estabilizadores del estado de ánimo, como el litio, pueden afectar al crecimiento, al peso, al tiroides y a los riñones. Los medicamentos antipsicóticos pueden aumentar el riesgo de diabetes y provocar aumento de peso o efectos neurológicos a largo plazo.
CUÁNDO PEDIR AYUDA
Es normal que los adolescentes tengan cambios de humor. Sin embargo, si estos cambios emocionales son graves, persistentes o interfieren en la vida cotidiana, una evaluación realizada por un psiquiatra especializado en niños y adolescentes puede ayudar a las familias a comprender qué está sucediendo.
Cómo obtener ayuda inmediata
El Programa de Atención de Crisis Juvenil del Instituto de Salud Mental Huntsman ofrece apoyo inmediato y a corto plazo en materia de salud mental a jóvenes de entre 5 y 17 años en un entorno tranquilo y acogedor. Los jóvenes pueden permanecer allí hasta 23 horas mientras un equipo de atención comprensivo evalúa sus necesidades e identifica los pasos a seguir.
Este programa ofrece:
- Evaluación y valoración: Una evaluación de salud mental determina el nivel adecuado de atención y el apoyo de seguimiento.
- Apoyo farmacológico: Se pueden recetar medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas agudos y estabilizar la salud mental cuando sea necesario.
- Atención multidisciplinar: Psiquiatras, profesionales clínicos de práctica avanzada, trabajadores sociales, enfermeros y técnicos psiquiátricos ofrecen atención especializada a niños y adolescentes.
- Planificación de la atención y derivaciones: Planificación personalizada del tratamiento y conexión con servicios ambulatorios y comunitarios continuados.
Los padres y tutores participan en cada paso del proceso para garantizar una transición fluida hacia la atención continua.