Mar 01, 2020 8:00 AM


Emma Wageman (izquierda) y su madre paradas frente a “Prueba de Esperanza...Última Colina” por el artista Al Rounds, ubicada en el cuarto piso del hospital oncológico.
Emma Wageman (izquierda) y su madre paradas frente a “Prueba de Esperanza...Última Colina” por el artista Al Rounds, ubicada en el cuarto piso del hospital oncológico.

Read in English

Al desarrollar planes para Huntsman Cancer Institute (HCI por sus siglas en inglés), Jon y Karen Huntsman vieron el arte como pare importante de su visión—“asegurarse de que el ambiente ayudara a sanar tanto como la medicina” HCI es el hogar de una colección con calidad de museo de elementos de alfarería, esculturas y pinturas originales—un total de aproximadamente 2,500 piezas. La importancia de esto se aprecia más sabiendo que la colección completa proviene únicamente de donaciones. Obtenga más información sobre la colección y cómo donar: huntsmancancer.org/art

Cuando tenía 19 años de edad, me encontré en una cama de hospital en el cuarto piso del Instituto Oncológico Huntsman. Acababa de recibir un trasplante de médula ósea, y estaba más que deprimida. Esta era mi segunda ronda de tratamientos contra el cáncer por linfoma de Hodgkin, que había empezado un año antes.

Antes de que me ingresaran al hospital, estaba llena de esperanza—emocionada por recibir mi trasplante para poder seguir con mi vida. Luego comencé con el trasplante y nunca había tenido tanto dolor y sufrimiento. Recuerdo haber orado a Dios diciendo, “Por favor, déjame morir.”

Cada día, mi madre santa me ayudaba a caminar alrededor de la unidad. Un día en particular, pasamos frente a una pintura que estoy segura que habíamos pasado mil veces junto a ella. Esta vez me impactó como nunca antes.

“Prueba de Esperanza...Última Colina” por el artista Al Rounds
“Prueba de Esperanza...Última Colina” por el artista Al Rounds

La pintura es de una mujer pionera que está parada sola, sosteniendo una carretilla, mirando hacia adelante. Me impactó lo egoísta que yo estaba siendo. Era muy bendecida solo por estar en ese edificio, recibiendo cuidados de enfermeras y médicos extraordinarios. Mi familia estaba sacrificando mucho para ayudarme a atravesar ese momento increíblemente difícil. Yo estaba viva por los milagros de la medicina.

Yo no tuve que colocar todas mis pertenencias en una carretilla de madera y caminar miles de millas para escapar de la opresión. Vivo en un bello lugar donde puedo tener libertad de culto y vivir como quiero.

La vida es una bendición increíble, a pesar de todas las dificultades que atravesamos. Eso es lo que vi en los ojos de esa fuerte mujer pionera—esperanza. Ella me dio algo ese día. Ella salvó mi vida. Luego que decidí no darme por vencida, comencé a recuperarme y estaba mucho más feliz.

Ahora, tres años más tarde, todavía recuerdo ese momento. Mi corazón está lleno de esperanza por el futuro y mucha gratitud por la vida.

Emma Wageman

Los visitantes pueden hacer un recorrido de arte autoguiado a través de las áreas públicas de nuestros edificios. Pida un folleto en el mostrador de información del hospital HCI.

community report patient stories Lymphoma

Cancer touches all of us.

Share Your Story