¿Por qué cada vez más jóvenes sufren accidentes cerebrovasculares? Y cómo reducir el riesgo
¿Por qué cada vez más jóvenes sufren accidentes cerebrovasculares? Y cómo reducir el riesgo
Si es usted un adulto con buena salud en general y menor de 50 años, es probable que un Accidente cerebrovascular (ACV) no figure entre sus principales preocupaciones. Sin embargo, datos recientes indican que debería ser un tema de interés para más personas.
Los accidentes cerebrovasculares en adultos jóvenes están aumentando, y los investigadores han descubierto que la incidencia de accidentes cerebrovasculares ha aumentado hasta un 15,7 % entre los adultos de 18 a 44 años y de 45 a 64 años durante la última década.
Para comprender mejor qué está provocando este cambio, Aaron Shoskes, DO, neurólogo del Centro de Neurociencias Clínicas de University of Utah Health, ha estado estudiando precisamente esta cuestión.
CONOZCA SUS FACTORES DE RIESGO
El equipo del Dr. Shoskes ha publicado recientemente un artículo sobre los accidentes cerebrovasculares en adultos jóvenes y ha comentado los resultados en el podcast de la revista Neurology. Su investigación muestra que gran parte de este aumento puede atribuirse a factores de riesgo relacionados con los hábitos de vida modernos, desde una dieta deficiente hasta la falta de ejercicio, pasando por el tabaquismo y el consumo de alcohol.
“Lo que hemos observado es que los adultos jóvenes que sufren accidentes cerebrovasculares presentan cada vez con mayor frecuencia hipertensión, diabetes, colesterol alto, obesidad y antecedentes de tabaquismo”, afirma el Dr. Shoskes. “Por lo tanto, en muchos casos, esto no surge de la nada”.
También señala que el cáncer podría formar parte del panorama.
“Ciertos tipos de cáncer son cada vez más frecuentes en adultos jóvenes, y el cáncer puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y accidentes cerebrovasculares”, explica. “Aunque no es el principal impulsor de esta tendencia, es probable que sea uno de los varios factores que contribuyen a ella”.
¿QUE HAY DE LA CAFEÍNA, EL VAPEO O LOS ESTIMULANTES?
El vapeo, las bebidas energéticas y otros estimulantes suelen ser noticia, pero Shoskes advierte que no hay que darles demasiada importancia.
“La cafeína, el vapeo y los medicamentos para el TDAH (ADHD por sus siglas en inglés) pueden influir en algunas personas, pero yo tendría cuidado de no convertirlos en el centro de atención”, afirma Shoskes. “No son inofensivos, pero los mayores riesgos de sufrir un ictus siguen siendo los principales factores de riesgo tradicionales”.
Aun así, las sustancias que elevan la presión arterial o afectan al ritmo cardíaco pueden aumentar el riesgo general. Las investigaciones también indican que el vapeo puede aumentar el riesgo de sufrir un ictus, aunque se necesitan más estudios para comprender cómo se compara con el tabaquismo tradicional.
CÓMO REDUCIR EL RIESGO DE SUFRIR UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR (ACV)
Uno de los mayores retos a la hora de prevenir un accidente cerebral es que muchos factores de riesgo son asintomáticos.
“Muchos adultos jóvenes no acuden a un médico de cabecera porque se sienten sanos”, afirma Shoskes. “Pero los factores de riesgo de derrame cerebral pueden pasar desapercibidos durante años”.
Una revisión médica rutinaria puede revelar información importante, entre la que se incluye:
- Presión arterial
- Nivel de azúcar en sangre
- Niveles de colesterol
- Peso
- Antecedentes familiares de ictus
“Una vez que se conocen esos datos, el siguiente paso es colaborar con un profesional médico para controlarlos”, afirma Shoskes. “La intervención temprana marca una gran diferencia”.
Muchos factores de riesgo de accidente cerebrovascular son altamente reversibles. Estas recomendaciones reducen el riesgo de un ACV y mejoran su salud y bienestar general:
- Deje de fumar y de consumir drogas recreativas
- Limite o evite el consumo de alcohol
- Intente hacer 30 minutos de ejercicio al día o 150 minutos a la semana
- Siga una dieta mediterránea saludable para el corazón
- Mantenga un peso saludable
- Duerma bien y controle el estrés
- Trate de forma constante la hipertensión, la diabetes y el colesterol
“Puede que estos cambios en el estilo de vida no parezcan muy emocionantes, pero son algunas de las formas más eficaces de reducir el riesgo de sufrir un ictus”, afirma Shoskes.
CÓMO RECONOCER UN ACV
En caso de accidente cerebrovascular, cada minuto cuenta. Tenga presente este acrónimo BE FAST y no espere nunca a ver si los síntomas mejoran. Aunque mejoren, podrían seguir indicando un problema de salud grave.
- Equilibrio: mareos repentinos o dificultad para caminar
- Ojos: pérdida repentina de la visión
- Cara: parálisis facial
- Brazo: debilidad en un brazo o una pierna
- Habla: dificultad para hablar o habla arrastrada
- Tiempo: llame al 911 inmediatamente. Muchos tratamientos para el accidente cerebrovascular dependen en gran medida del tiempo y solo pueden administrarse en las primeras horas tras la aparición de los síntomas, ¡así que no se demore!
Nota: Otros síntomas pueden incluir un entumecimiento repentino en un lado del cuerpo o un dolor de cabeza intenso y repentino.
RECIBIR LA ATENCIÓN ADECUADA
Los síntomas repentinos de un accidente cerebrovascular justifican una visita urgente al servicio de urgencias, donde los médicos suelen comenzar con una tomografía computarizada para detectar rápidamente una hemorragia u otros problemas graves. Se puede realizar una resonancia magnética para confirmar si se ha producido un accidente cerebrovascular o para descartarlo.
“En el caso de las personas asintomáticas que están preocupadas por el riesgo futuro de sufrir un accidente cerebrovascular, pero que no presentan síntomas, las pruebas de imagen cerebral no suelen ser el primer paso. Es mucho más importante abordar y controlar los factores de riesgo subyacentes.”
En U of U Health, los pacientes tienen acceso a una gama completa de servicios de atención al accidente cerebrovascular, desde la prevención hasta el tratamiento de urgencia y la rehabilitación.
“Prestamos servicio a una amplia zona geográfica, incluidas las comunidades rurales, lo cual es especialmente importante en la región de Mountain West”, afirma Shoskes. “Esto significa que más pacientes pueden recibir rápidamente una atención especializada en accidentes cerebrovasculares, incluso si no viven cerca de un gran centro médico”.
La buena noticia es que muchos de los factores de riesgo de accidente cerebrovascular son altamente reversibles con cambios constantes en el estilo de vida. Por eso, seguir las indicaciones de su médico y dar prioridad a su salud ahora mismo puede marcar la diferencia.